La Terminología

Paola Tormo—
La traducción de textos no consiste únicamente en trasladar palabras de una lengua a otra; implica interpretar significados, contextos y matices culturales para que el mensaje final sea claro, preciso y cumpla su función. En este proceso, la terminología y la coherencia desempeñan un papel fundamental, especialmente en ámbitos especializados como el jurídico, técnico, médico o académico, donde un uso inadecuado del lenguaje puede generar confusión, errores o incluso consecuencias graves, como la no firma de un contrato por imprecisión o incluso querellas por pérdidas económicas.
La terminología se refiere al conjunto de términos propios de un campo específico del conocimiento. Utilizar la terminología correcta en una traducción garantiza que el texto sea comprensible y fiable para su público objetivo. Un traductor debe conocer no solo el significado literal de los términos, sino también su uso aceptado en la lengua de llegada. Traducir un término técnico de manera imprecisa puede alterar el sentido del texto, por ello, la investigación terminológica y el uso de glosarios y bases de datos especializadas resultan esenciales para mantener la precisión y la consistencia terminológica a lo largo del texto.
La coherencia, por su parte, se refiere a la lógica interna y la uniformidad del texto traducido. Un texto coherente mantiene una estructura clara, un estilo uniforme y una relación lógica entre sus ideas. En traducción, esto implica respetar las convenciones discursivas de la lengua meta y asegurar que las elecciones léxicas y gramaticales sean consistentes de principio a fin. Por ejemplo, si un concepto concreto se traduce de una determinada manera al inicio del texto, debe mantenerse la misma traducción en todo el documento, salvo que exista una razón justificada para el cambio.
Y aquí viene uno de los grandes problemas de los textos traducidos con IA: la falta de coherencia textual y de precisión terminológica, las ideas no siguen una progresión lógica clara y, en textos largos, se utilizan términos de manera inconsistente o ambigua. Esto puede provocar repeticiones innecesarias, cambios bruscos de tema o el uso de conceptos que no se ajustan al contexto disciplinar del texto, lo que dificulta la comprensión del mensaje por parte del lector. Aunque la IA puede generar contenidos gramaticalmente correctos, estas deficiencias evidencian la necesidad de una revisión humana en profundidad que garantice unidad temática, claridad conceptual y un uso adecuado de la terminología especializada. Porque un director en un texto en inglés, no puede traducirse indiscriminadamente como director, administrador o consejero, por ejemplo, en cada parte del texto español. Y es que la IA hace eso, traduce segmentos por predicción, no unidades textuales.
En conclusión, la importancia de la terminología y la coherencia en la traducción de textos radica en su impacto directo sobre la calidad, la claridad y la credibilidad del texto final. Un traductor competente debe prestar especial atención a ambos aspectos para producir traducciones precisas, profesionales y adaptadas a las necesidades del lector. Solo así la traducción cumple su verdadero propósito: comunicar eficazmente entre lenguas y culturas.
