Blockchain en la traducción: ¿una revolución en la industria lingüística?

Paola Tormo—
La tecnología blockchain se conocía hasta ahora principalmente por su aplicación en criptomonedas, pero ya está comenzando a revolucionar y transformar diversos sectores, incluido el de la traducción. Esto se debe a la creciente necesidad de servicios de traducción precisos y fiables en este campo, pues uno de los principales problemas en la traducción profesional actualmente es la verificación de la calidad y autenticidad.
En esta época de traducción automática que a menudo no es revisada por ojos humanos, blockchain permite que cada versión traducida pueda ser registrada de forma inmutable, lo que permite rastrear quién la realizó, cuándo y en qué condiciones. Esto no solo garantiza la trazabilidad, sino que también refuerza la confianza entre clientes y traductores. Además, al tratarse de un sistema descentralizado y transparente, blockchain ofrece ventajas significativas para resolver algunos de los desafíos tradicionales en el ámbito lingüístico y para garantizar una comunicación precisa en diferentes idiomas y culturas.
Dentro del blockchain, los contratos inteligentes (smart contracts) permiten automatizar pagos y acuerdos entre partes. Por ejemplo, una vez que el traductor entrega el trabajo y este es validado por criterios preestablecidos, el pago se libera automáticamente, eliminando intermediarios y reduciendo el tiempo de espera. Blockchain también puede fomentar la creación de bases de datos lingüísticas compartidas y seguras. Traductores y empresas podrían contribuir y acceder a glosarios, memorias de traducción y corpus validados, con la seguridad de que la autoría y los derechos están protegidos.
Por otra parte, es necesario remarcar que existen riesgos asociados, como la descentralización, que pueden dificultar la corrección de errores o la eliminación de contenidos inadecuados una vez registrados. La exposición pública de ciertos datos podría comprometer la confidencialidad, especialmente en traducciones sensibles. Además, la dependencia tecnológica puede dejar a los traductores vulnerables a fallos del sistema o ciberataques, de modo que es fundamental abordar estos peligros antes de que esta tecnología pueda usarse de manera generalizada.
Observamos que la implementación masiva de blockchain aún enfrenta obstáculos, y la complejidad técnica, la necesidad de estandarización y la curva de aprendizaje son barreras importantes, por no hablar de que muchas agencias y profesionales del lenguaje aún desconocen el potencial de esta tecnología emergente. Debemos empezar a familiarizarnos con todos estos conceptos para no quedarnos atrás.
En conclusión, blockchain ofrece una evolución prometedora para el sector de la traducción, pues promueve una mayor transparencia, eficiencia y colaboración, y su integración paulatina podría redefinir la manera en que se gestionan los servicios lingüísticos a nivel global. Sin embargo, está todavía en una fase incipiente, aunque es esencial que estemos atentos a su integración en el sector y que nos familiaricemos con esta nueva tecnología que, lo más probable, es que haya llegado para quedarse.
